Comienza el segundo semestre y nuevamente aterrizamos en las tierras trasandinas. Luego de dos semanas llenas de encuentros, re-encuentros, abrazos, compartir con la querida y extrañada familia, los amigos, pichangas y todos nuestros hermanos chilenos pe, volvemos a retomar nuestra vida acá por la Argentina. Retomarla con nueBos Aires, con todas las pilas recargadas y llenos de energía para aprovechar este tiempo que nos queda y compartir con toda la comunidad de Libertad.
Aprovechando las vacaciones y suspensión de las actividades en las que la parroquia se encontraba inmersa quisimos hacer algo diferente: con la ayuda y contactos de Juan "el padrino" Segovia nos conseguimos 4 trabajos (sí, leyó bien: trabajos) en los cuáles nos dividimos para aprender de la vida del "laburador" albiceleste. Fue así como estuvimos una semana laburando en una panadería, un supermercado, una verdulería y un mecánico. A continuación un pequeño testimonio de cada experiencia:
Juanca: A mi me tocó trabajar en una Panadería. Mi día comenzaba a las 6 de la mañana y terminaba a las 9 de la noche, con la intervención de un pequeño descanso de, lea bien, 4 horas para almorzar. En la panadería descubrí varios roles entre la gente con la que me codeaba, desde el panadero y la gente que hace la entrega de pan a otros sectores, hasta la persona encargada de que todas las bandejas y lugares queden limpios y relucientes para poder hacer el pan todos los días. En ellos vi un real compromiso con lo que hacían, en cada uno de ellos, y pude apreciar que en verdad todas las personas eran muy importantes para que todo marchara bien y que también era muy importante que lo hicieran como los mejores. Como me dijo un compañero, lo que haces tiene que ser un arte. Me llevo de acá amigos y compañeros, que me enseñaron mucho en el poco tiempo que estuvimos juntos, también alguna que otra recetita y la buena onda con la que siempre vi a todos los madrugadores laburantes de la esquina de Colombia y Jufré.
Joaquín: En mi caso, me tocó laburar de repositor en un supermercado, por lo que fue una semana de cargar y descargar cajas de mercadería, de ordenar y reordenar los pasillos del lugar, de familiarizarse con las distintas marcas y precios de los productos, de estar continuamente en contacto con el gran flujo de gente que entra y sale haciendo las compras del día o la semana, de descubrir y ser parte de un fuerte sentido de comunidad y compañerismo que se vive entre los compañeros de trabajo llegando al punto de, pese al poco tiempo, ser uno más. Cuando pensamos en el trabajo en un supermercado quizás nos puede parecer algo aburrido e inútil, pero yo les digo, luego de haber trabajado una semana en uno, que es todo lo contrario; es algo entretenido y muy valioso.
Loeser: Yo en esta semanita tuve la oportunidad de trabajar en un galpón que vendía verduras al por mayor, por lo que me vi obligado a codearme con sacos de papas y cajones de las más exóticas frutas desde muy temprano en la mañana durante 12 horas diarias. Compartí el trabajo con un grupo de compañeros increíbles, verdaderos poetas de los piropos al más puro estilo de los verduleros que me enseñaron todo lo que se podía con la mejor de las disposiciones y siempre prestos para mandarnos una buena conversa y compartir algunos mates. Quizás me quedo con el sentimiento de haberme sentido caminando junto a la masa trabajadora, aunque haya sido sólo por esta semana.
Morales: Por mi parte me tocó trabajar en un taller mecánico. Fue una experiencia difícil de olvidar, ya que aprendí mucho de autos, motores y centenares de pequeñas piezas que antes ni de su existencia sabía, y que siempre recordaré por todas las manchas de aceite, grasa y WD-40 que tengo en mi ropa. Me tocó compartir con 2 jóvenes y el jefe Patricio, los cuales eran unos grandes mecánicos y muy buenos profesores también: me enseñaron desde cambiar una rueda hasta cambiar el disco de embrague (hazaña que no creo poder repetir sin una muy buena supervisión.) Sin embargo, lo que más rescato de esta experiencia son los lazos que logré formar con mis compañeros y que es muy importante saber valorar los trabajos de todas las personas, ya que todos cumplen un rol fundamental en esta sociedad.
Terminando nuestros días como trabajadores argentinos nos reintegramos a las actividades regulares con ganas de innovar en algunos aspectos e integrar nuevas ideas a la semana.
No era posible, viviendo en medio de la comunidad che, no haber hecho nunca un asado en nuestra casa. Así que la estrenamos comiendo un buen festín de pura carne de primer corte que, para no sacarles pica a los pibes chilenos, vamos a decir que estaba "malita" (mentira).
Cerramos esta semana despidiéndonos de todos nuestros lectores con un fuerte abrazo, alégrensen y cuidensen, gracias totales.
Hola huevón ché,somos los clones Loeser, Pedro y Santiago, y Juan Andrés Mena. Queremos continuar este blog que iniciaron los Peumos anteriores, con el fin de ir relatando y contando nuestra experiancia aqui en Libertad. Lo primordial es poder transmitirles a todos uds. lo que sentimos y vivimos en este año tan lleno de cosas linda, y también feas, jajaja, pero sobre todo lindas. Ojalá podamos a transmitirles estas cosas. Con mucho cariño Puemos Libertad 2013
¡se pasaron una vez mas! al menos para mi compartir sus experiencias es muy enriquecedor
ResponderEliminarbesos a todos
Increíble!!! y que bien que puedan acompañarse todos juntos en los pequeños detalles que vuelven el día a día especial.
ResponderEliminarUn abrazo grande!!
Isi barañao