Bueeeeeeeeeeeeeena pibes! Luego de como 2 años sin poder entrar a un computador hemos venido aquí, con la alegría en un bolsillo, la verdad detrás y la esperanza de un motivo, para escribir nuevamente el blog "semanal". A pedido del público vamos a resumir un poco este largo tiempo lleno de actividades, comida rica, comida no tan rica y mucho compartir.
La primera novedad es que hemos sumado una nueva actividad a nuestra semanita, llegando así al cómputo de... DOS ACTIVIDADES EN ELLA!! (bromis). Estamos hablando de la participación en el grupo de Cáritas Merlo "Taller protegido Mons. Raspanti" de jóvenes y adultos con capacidades especiales, en donde estamos realizando un taller de computación con postítulo y en vi éi en la doctrina del paint. A pesar del raro acento de los profes nos han recibido muy bien y cada clase es un artatackaso artístico.
Durante el pasado mes de septiembre, por motivos que pocos y nadie conocen, se celebraron las fiestas patrias en nuestro querido, amado, adorado, venerado, querido, adorado y venerado país de Chile. Compañeros, la contienda era desigual, pero de todas maneras pudimos celebrar "como se debe" el "disiosho". Nos juntamos en una multitudinaria y patriótica fiesta el día 18 acá en la parroquia de Libertad, con la participación de 6 chilenos y otros 1445 argentinos.
Esto no impidió que siguiéramos la tradición chilena, con la típica milanesa y chacarera... perdón! el vino navegado y la cueca! Como todos saben, no hay primera sin segunda, así que el día 30 partimos a Buenos Aires a la fiesta de las colectividades chilenas organizada por el consulado, que traía como plato de fondo al grupo La Noche. Llegó la noche tipo 7 de la tarde con las primeras estrellas, pero no llegó La Noche. De todas maneras pudimos disfrutar de su buena empanaíta, su pie de cueca, su cumbia andina, el más puro ritmo sabrosón de los hits de Tomy Rey y de la buena carne chilena (je je).Pero las celebraciones no se acababan. Como hemos descubierto a lo largo del año el pueblo argentino se caracteriza por su gran cantidad de feriados y celebraciones de dudosa procedencia. Y este mes no fue la excepción. Celebrando el día del bibliotecario patagónico aprovechamos la buena onda y nos fuimos con un grupo de amigos (¡en serio tenemos amigos, miren las fotos de facebook!) a la plaza Buján en el partido de Moreno, para ver a la versión argentina de Gondwana: Los Cafres. Sin saber absolutamente ninguna canción, estuvimos desde el primer momento en primera fila, saltando, cantando y gritando con este concierto lleno de pura buena onda y buena música. Era increíble la cantidad de gente congregada celebrando el día de la primavera en tantos lugares, así que ya mandamos el debido mail al Negro para que mueva sus hilos y tengamos también esta fiesta en nuestra nación.
A lo largo de este mes nos estuvimos preparando física y mental mente para un reto que, sin conocer la letra chica, aceptamos tomar en Marzo. Así es señoras y señores, hablamos de la caminata a Luján. Ingenuos fueron 4 chilenitos que pensaron que iba a ser parecido a la peregrinación al santuario de Santa Teresa de Los Andes. Sin recurrir a odiosas y molestas comparaciones ¡ESTA ES MUCHO MÁS BRÍGIDA!. Los primeros 78 km parecieron cosa fácil, los recorrimos todos juntos, cantando, "boludeando", rezando y conversando con la mejor de las ondas. Pero los siguientes 83 km cuesta arriba no nos parecieron tan graciosos. Quizás nuestros poco acostumbrados pies de sedentarios nos hacen exagerar un poco, sólo un poco, pero en verdad terminamos muertos de cansados gaia, en serio. Fueron 9 horas de caminata muy bonitas, era muy lindo ver a toda la gente congregada por el fervor religioso, por el amor a nuestra madre, por la devoción a la virgen y por la fe popular.
Pero ninguno de los acontecimientos mencionados anteriormente se equipara con la celestial visita que recibimos el Lunes pasado. Cuenta la leyenda que, hace muchos años, en el sur de un misterioso y olvidado país, al que ningún hombre se había atrevido a ir, tres hijos de Dios se embarcaron en una aventura llena de peligros y recompensas, dragones, tesoros escondidos y tantas otras cosas que, cuando por fin volvieron a la tierra prometida, compartieron con todos los mortales. Uno de esos tres iluminados visitó la casa de los peumos argentinos, concediéndonos el honor de conocer valientes historias y grandes secretos de antaño: se trata de Raimundo Frei, el compañero del profeta, ex peumo del año de la pera (2000), que nos acompaño en un almuerzo compartido el día Lunes, por otro feriado de dudosa procedencia, en el cual recordamos viejos tiempos y los más nuevos también. Gracias Raimundo por pasar por la casa peumal, nos veremos en otro encuentro!Y así nos despedimos deseándoles que ojalá puedan informarse de nuestras vidas, reírse un rato, saber que estamos muy bien y felices y que ojalá puedan entender algo entre tanto chiste que quizás sólo nosotros entendemos. Saludos para todos che!

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